Logan | El fin de una era

Logan | El fin de una era

Y el comienzo de un nuevo estilo de hacer películas de superhéroes. Ya nos lo avisaban en el trailer.

James Mangold (“En la cuerda floja”, “Lobezno:Inmortal”) tenía muy claro que en esta ocasión no nos iba a traer la típica película de superhéroes, y ha llevado eso tan a rajatabla que hasta se ha comido la escena postcréditos que ya es un clásico en las películas de Marvel.
Hugh Jackman también tenía clara una cosa, su despedida de Lobezno merecía ser por todo lo alto, porque, si, Jackman ya ha anunciado que cuelga las garras del mutante más famosos de la saga (y el único que ha sido interpretado sólo por él, en un total de nueve films).

Pero volvamos a “Logan”, ¿qué nos encontramos en este 2029?, pues para los amantes de los mutantes un mundo muy oscuro, se habla de que los mutantes han desaparecido, se habla de que hace 25 años que no nacen nuevos mutantes, y se habla del incidente de Westchester.
Logan, Xavier y Caliban sobreviven escondidos en la frontera con México. Los días de gloria de los mutantes pasaron y en esta ocasión el tiempo sí ha pasado por ellos. Nos encontramos unos personajes envejecidos y hastiados de la vida, con delirios suicidas, enfermedades y penurias económicas. Hasta que aparece ella, X-23, o Laura, y les da un nuevo propósito en la vida, una última misión.

logan

A mitad de camino entre una road-movie y un western, al que hace un sentido homenaje a través del clásico “Raíces profundas”, “Logan” puede parecer lenta para una película de superhéroes, aunque las escenas de acción están filmadas con un ritmo y un tempo impecables (en mi caso no hay nada más molesto que una escena de acción que se me hace larga). Pero no lo es, simplemente hay que cambiar el chip,  “Logan” es una película del universo X-Men, pero no esperes ver nada parecido a “Días del futuro pasado”, “The last stand”, o ni siquiera “Lobezno: orígenes”.

Es difícil mostrar la decrepitud, el hastío, la vejez, sin caer en tópicos o sin que parezca cansina, y es difícil no tener una sola línea de diálogo en la primera hora de película, pero aquí tenemos a Hugh Jackman, a Patrick Stewart y a la joven Dafne Keen para cumplir con el cometido y salir airosos con méritos propios.

Conclusión: Recomendada, y para aquellos amantes de las películas de superhéroes, para que salgan de su zona de confort. Por cierto, mejor en VOSE para poder distinguir cuando las complicaciones lingüísticas que se pueden dar al borde al de frontera.

Manchester frente al mar | Ahora llórame un mar

Manchester frente al mar | Ahora llórame un mar

En la pasada edición de los Oscars 2017, “Manchester frente al mar” se llevó 2 de las estatuillas a las que optaba, mejor guión original, y mejor actor para Casey Affleck. Y se  merece ambas.

En “Manchester frente al mar”, Casey Affleck interpreta a Lee Chandler, un joven que se nos antoja asocial a quien la muerte de su hermano (Kyle Chandler) le obliga a volver a su pueblo natal para cuidar de su sobrino adolescente y encargarse de los arreglos correspondientes, y enfrentarse con su pasado, incluida su exmujer (Michelle Williams, quien también optaba al Oscar a mejor actriz secundaria).

Moviéndose entre el flashback y el momento actual, Kenneth Lonergan (director y guionista) va desgranando la vida de esta familia cuajada de tragedias.

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Affleck y Lonergan nos dejan poco a poco entrar en el mundo de ese introvertido a quien la vida ha sacudido para entenderle. El sobrino (Lucas Hedges) se enfrenta a su destino con la superficialidad que sólo un adolescente puede imprimirle a las desgracias esperadas de la vida.

La película es dura, te golpea, pero deja ver la luz al final del túnel, y por eso sales de verla con un sentimiento de la vida, al final, se abre camino.

Manchester frente al mar” es la primera película producida por un servicio de streaming (Amazon) en optar a un Oscar a mejor película.
Esto nos lleva a preguntarnos por el futuro de las productoras y distribuidoras, ahora que el mercado se abre a los servicios de streaming como Amazon o Netflix (Beast of no nations)  cuyas producciones, no sólo en el campo de las series sino en los largos empiezan a sonar fuerte.

Pero volviendo a la película que nos ocupa, “Manchester frente al mar”, recomendada, eso sí debes estar preparado para sufrir, e imprescindible verla en vose.

Loving | Love always win

Loving | Love always win

Es curioso que su apellido fuera Loving, no pasa de ser una anécdota, pero da sentido a toda una vida, a toda una lucha.

Loving” cuenta la historia del matrimonio Loving, Richard (Joel Edgerton) y Mildred (Ruth Negga, nominada al Oscar) y su lucha por ampliar los derechos de los matrimonios interraciales entre estados en los años 50.

Imagínate que te detienen, y te encarcelan por casarte, pues eso les pasa a ellos. En Washington el matrimonio interracial es legal, en Virginia, no. Richard quiere a Mildred, es la madre de sus hijos, y no puede entender, porque no es entendible, qué daño hacen por estar juntos.

La lucha que comienza Mildred, verdadero motor de esa revolución les llevará a enfrentarse al estado de Virginia, incluso a pesar de que puedan acabar con sus huesos en la cárcel. Richard es callado, tímido ante tanta atención, con una respuesta para todo este despropósito “Dígale al juez que amo a mi mujer”, ante eso, poco más se puede decir para defender su causa.

Basada en una historia real Jeff Nichols (Mud, Take Shelter) que cambió la historia, y las leyes, de EE.UU. Con un estilo narrativo que ya dejó claro en anteriores trabajos, donde los silencios son poderosos y cuentan más de los que callan. Las miradas, las que se dedican entre ellos, y las que capta la cámara del fotoperiodista que comparte con ellos unos días para un reportaje de la revista TIME (Michael Shannon), nos dan de bruces contra la incomprensión, ¿cómo puede estar eso mal? ¿Cómo el amor puede ser ilegal?

Intensa, no cae en fáciles sensiblerías mostrando un amor que no es necesario justificar. Preciosa. Necesaria. Porque el amor no entiende de razas, ni ya puestos de géneros o religiones. El amor siempre gana.

Recomendada, sobre todo, verla en VOSE.

Jelly Belly: Comanchería | Hazlo que tengas que hacer

Jelly Belly: Comanchería | Hazlo que tengas que hacer

Esa sería más o menos la traducción de “Hell or high water”, el título original de la película. Y los hermanos Howard lo hacen.

Comanchería” es un western moderno, en la que Chris Pine interpreta a Toby Howard, quien, ante la muerte de su madre y la amenaza de desahucio de su rancho decide tomar una decisión drástica. Junto a su hermano, exconvicto, planea una serie de atracos a bancos.
El encargado de investigar los atracos será Marcus Hamilton (Jeff Bridges, nominado al Oscar al mejor secundario), perro viejo, enfrentándose al último caso de su carrera.

Personalmente la película me pareció lenta, aunque he de reconocer que vista con perspectiva no me parece tan mala. La idea, el planteamiento, podrían haber dado más de sí.

Las interpretaciones merecen la pena, pero no consiguen quitarse de encima ese polvo del desierto.

A pesar de las cuatro nominaciones a los Oscar, yo vería otras primero…

Fences | Los muros que nos creamos

Fences | Los muros que nos creamos

Fences” fue una de las películas que se llevó estatuilla en la pasada edición de los Oscars, en concreto el Oscar a la mejor actriz secundaria para Viola Davis (lo que no entiendo es por qué no entró en la categoría de principal, no me parece que su personaje sea secundario para nada)

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Basada en la obra teatral homónima de August Wilson, nos muestra la vida de Troy Maxson (Denzel Washington) un hombre que lidia con su vida en la América de los años 50.

El guión teatral apenas ha sido tratado, así que la puesta en escena se basa en secuencias dialogadas de los protagonistas, la mayor parte en su casa, dónde entran y salen el resto de personajes, los amigos, los hijos, la familia…

Denzel Washington, que en esta ocasión también se sitúa tras la cámara nos mete en la piel de Troy, un afroamericano que trabaja recogiendo la basura, con una vida dura que le ha marcado profundamente. Viola Davis es su abnegada esposa, su contrapunto ideal. El duelo interpretativo entre ambos, en mi opinión lo gana ella, y parece que en el de la Academia, también. Ella le pide que construya una vaya de madera a lo largo del patio de la casa, y ese muro que se va alzando a lo largo de la película es el otro “personaje oculto”.

La película puede resultar, por su estilo teatral lenta, o “demasiado hablada”, pero es en sus silencios dónde gana todos los puntos. La fuerza de la película está en la calidad interpretativa de sus protagonistas y de los secundarios, tanto que incluso puede plantearse como un punto en contra al resultar, algunas escenas sobreactuadas en el más puro sentido teatral.

Recomendable, imprescindible en VOS, para disfrutar como sentada en la butaca de un teatro de un despliegue interpretativo de los de dejar la boca abierta.